Validar las emociones es importante, aun así, es posible que alguna vez hayas escuchado:
“Estás exagerando.”
“Eso no es para tanto.”
“Siempre haces un mundo de todo.”
Frases como estas, que muchas personas han escuchado a lo largo de su vida, no solo invalidan lo que sentimos, sino que nos enseñan a desconfiar de nuestras propias emociones. Como si sentir fuera algo incorrecto, molesto o excesivo. Validar tus emociones es importante y necesario
Desde una mirada terapéutica, y en especial desde el enfoque humanista integrativo, cada emoción tiene un sentido. Y cada síntoma es una forma de comunicación.
Lo que llamamos “exageración” muchas veces es sensibilidad no escuchada
Muchas personas llegan a terapia sintiéndose confundidas, porque creen que están “sobreactuando”, “siendo débiles” o “montándose películas”. Pero cuando empezamos a explorar juntas su historia, lo que suele aparecer no es exageración, sino heridas no atendidas, necesidades emocionales silenciadas y una gran capacidad de sentir… que nunca fue bien acompañada.
Sentirse triste ante un rechazo, sentir ansiedad en un entorno inestable o estar agotado después de cuidar a todo el mundo no es un defecto, es una señal legítima de que algo dentro de ti necesita atención y cuidado.
El cuerpo también habla… y lo hace cuando ya no podemos ponerlo en palabras
La psicología humanista integrativa considera que no somos solo mente o solo cuerpo, sino una totalidad interconectada. Y a veces, cuando no podemos expresar lo que sentimos con claridad, es el cuerpo quien empieza a dar señales:
- Dolores recurrentes sin causa médica clara
- Problemas de sueño
- Tensión muscular
- Mareos, palpitaciones, bloqueos
Nada de esto significa que estés “loca” o que “todo está en tu cabeza”. Significa que necesitas un espacio para escucharte en profundidad, sin juicio.
Validarte es el primer paso hacia el cambio
Validar no es resignarse. No es decir: “esto es lo que hay y ya está”. Validar es darle valor y dignidad a lo que vives. Es reconocer que tu historia tiene un contexto, que tus emociones tienen razones, y que no necesitas justificar tu dolor para que merezca cuidado.
Solo desde ahí, desde ese primer paso de respeto interno, puede comenzar una transformación real.
¿Cómo puede ayudarte la terapia?
La psicoterapia no busca eliminar lo que sientes, sino ayudarte a comprenderlo, a soltar lo que no es tuyo, a escuchar lo que llevas tiempo silenciando, y a crear nuevas formas de estar contigo y con el mundo.
Desde el enfoque humanista integrativo trabajamos no solo con lo que “te pasa”, sino con quién eres tú en relación con lo que te pasa. Te acompañamos a mirar con compasión lo que duele, sin forzarte, sin juzgarte, sin empujarte.
Si sientes que algo dentro de ti necesita ser escuchado, si te han hecho creer que eres “demasiado” o “muy sensible”, recuerda esto:
Tu cuerpo no está fallando. Tu sensibilidad no es un error.
Estás hablando en el único idioma que aprendiste: el de sentir.
Mereces un espacio donde eso pueda ser acogido con respeto y humanidad.
En Centro de Psicoterapia Krabelin en Pamplona te ofrecemos un espacio cálido, profesional y sin juicios para que puedas comprender lo que vives y reencontrarte contigo desde un lugar más amable.
Puedes contactar si resuena contigo lo que has leído. Estoy aquí para escucharte.